3-6-9: un código, una frecuencia.

17 marzo 2022

tiempo de leer: 6 minutos

Tesla decía: “Si tan solo conocieras la magnificencia del 3, el 6 y el 9, tendrías la llave del universo.”

Una frase muy poderosa y al mismo tiempo muy críptica.

¿Cuál magnificencia? ¿Cuáles llaves? ¿Cuál universo?

 

El primer mensaje que emerge, cristalino, es que la realidad en la que vivimos es una realidad matemática, caracterizada por frecuencias portadoras y frecuencias secundarias.

El mismo Max Planck, padre de la física cuántica, afirmaba que La materia no existe, todo es vibración”.
Para empezar, es importante comprender que la visión del mundo bajo forma de frecuencia no es algo de friquetones new age, sino más bien es física.

 

Como se sabe, el espectro visible es precisamente “aquella parte del espectro electromagnético que se encuentra entre el rojo y el violeta”, o en “términos de frecuencias, es el espectro que varía entre 430 (rojo oscuro) y 770 (violeta) THz”.
Así pues, “vemos” frecuencias y, es preciso recordar, un espectro muy limitado de las mismas.
        SPETTRO VISIBILE

Planck también es famoso en el mundo científico por su constante igual a 6,626 x 10-36 Js.

Esta constante es esencial para el desarrollo de la mecánica cuántica, ya que permite cuantizar, es decir, delimitar en paquetes finitos (en términos técnicos en valores discretos y no continuos) cantidades físicas importantes del mundo microscópico, como la energía, el impulso y el momento angular – mientras que en la física clásica las cantidades son continuas.”

¡¿Qué significa?! ¿Qué quiere decir esto para la gente común? Que todo lo que se manifiesta en nuestra realidad está dentro de un retículo bien definido. Se ha demostrado que este retículo está relacionado con la constante de Planck: 6,626×10-36 Js.

Analizando todo desde una perspectiva más elemental, podemos afirmar que la vibración que conforma nuestra realidad, el esquema base, el retículo que mantiene unido este mundo holográfico, está ligada a la frecuencia del 6-6-6.

Carbonio Molecola Este número choca inmediatamente a la gente porque recuerda el “número de la Bestia” que aparece en el Apocalipsis. En realidad, lo que aparece en los libros sagrados se refleja objetivamente en la estructura atómica del mundo: todas las formas de vida en la Tierra están formadas por moléculas cuya estructura portante está siempre constituida por átomos de carbono.

El carbono tiene un retículo atómico bien estructurado que consta de 6 electrones, 6 protones y 6 neutrones: 6-6-6.

La referencia bíblica al 6-6-6 vinculada a Satanás, considerado el gobernante de este mundo, podría ser por tanto una alegoría en relación con la frecuencia portadora de esta realidad.

Os pido que sigáis leyendo con el espíritu imaginativo y la curiosidad socrática de un niño.

No es necesario que creáis lo que leéis, sino que simplemente permitáis que esta información sea elaborada por vuestros tres cerebros.

Parad, tomad aire y repetidlo:
“podría ser o no, de cualquier manera, lo escucho”.
Las semillas plantadas a menudo no germinan porque, en lugar de regarlas, simplemente las cubrimos con el cemento de nuestras creencias y programaciones predeterminadas.

Lo que he aprendido, muy en el fondo, es a no tener nunca ninguna certeza y a cuestionar todo lo que escucho, y finalmente a hacer caso a mi intuición.
Esa intuición que, según Berne, “es el conocimiento basado en la experiencia adquirida a través del contacto sensorial con el sujeto sin que la persona que intuye pueda explicarse a sí misma o a los demás cómo pudo llegar a sus conclusiones”. O bien, en términos psicológicos, puede ser definida como un conocimiento basado en la experiencia y adquirido mediante funciones inconscientes o preconscientes preverbales a través del contacto sensorial con el sujeto”.
La intuición que caracteriza a un niño, con su curiosidad espontánea y su pensamiento mágico abierto a infinitas posibilidades.
Ese poder que le permite a uno viajar con la imaginación en los multiversos de las experiencias pero permaneciendo con firmeza en el aquí y el ahora.

 

Volviendo a la magnificencia del 3-6-9…
¿Cuál es entonces el poder que caracteriza a esta serie numérica?

3-6-9 es una clave de acceso a un retículo de programación alternativo respecto al conocido.
Es la clave necesaria para salir de la frecuencia del 6-6-6, romper la matriz, destrozar las cadenas y abrirse hacia un nuevo portal.
¡Es el código “secreto” para salir de la caverna de Platón y entender que las sombras siempre son generadas por la luz! Un paso más para acercarse a Ella.

¿Cómo hacer girar esta llave? ¿Cómo experimentar la magnificencia del 3-6-9?
El poder reside, sencillamente, en la activación de los tres cerebros de la máquina humana.
Primero reactivándolos por completo y luego volviéndolos a frecuenciar.

¡No es una casualidad que el uso de las My Energy Bars sea soportado por protocolos específicos que tienen la función de encender los motores de nuestra nave espacial!

El 3 está conectado al primer cerebro, el cerebro entérico. Este centro de poder está conectado con el YO SOY, con nuestro sentido de identidad: nuestra identificación en este mundo material, en esta tercera dimensión.

El 6 está conectado al segundo cerebro, el cerebro cardíaco. Este centro de poder está conectado al YO SIENTO. Cuando este motor está activado estamos totalmente conectados a las 6 puertas de nuestra realidad holográfica. Esta conexión nos permite tener una visión esférica del mundo y de nosotros mismos. Este tipo de visión modifica nuestro sentir respecto al universo interior y exterior. Nuestra visión cotidiana dual, lineal, se transforma.

Se expande a espectros de frecuencia antes inaccesibles.

El 9 está conectado al tercer cerebro, el cerebro encefálico. Este centro de poder, en la cabeza, está ligado al YO CREO. Este núcleo permite transformar el pensamiento en acción, la idea en materia. Nos permite salir de la tercera dimensión y acceder a los multiversos que están conectados a nosotros.

El 9, por su propia naturaleza, es la síntesis de todas las frecuencias posibles. Es partiendo del 9 que es posible descodificar la matriz, es decir, analizar las frecuencias que la caracterizan y modificarla si se dispone del diferencial de potencial adecuado.

Pensad a cuando estáis escuchando la radio en una determinada emisora y no estáis contentos con la música que está sonando. Lo que hacéis es simplemente girar el mando o pulsar el botón y pasar a otra frecuencia, es decir, elegís conscientemente cambiar la música. ¿Creéis que esto no sea posible con vuestra propia vida?

Si es cierto que todo lo que nos rodea es frecuencia (¡y lo es!) entonces seguramente, al menos en teoría, es posible. Lo único que hay que hacer es comprender dónde está el botón que hay que pulsar.

¿Y si te dijera que este botón es la glándula pineal y que la misma se activa gracias al potenciamiento y alineación de los tres cerebros?

Consideradla, por ahora, como una posibilidad y simplemente experimentad desde mis palabras.

A continuación, una meditación guiada para activar y alinear nuestros 3 centros de poder.

 

Encended los motores. ¡Os esperan maravillas!

 


Fuentes y ulteriores informaciones:

INTUIZIONE E STATI DELL’IO, Eric Berne, 1992

La Materia NON Esiste, TUTTO è Vibrazione – Fisica Quantistica

Cos’è la costante di Planck (e perché in Stranger Things 3 c’è un piccolo errore)

La vita potrebbe basarsi su un elemento diverso dal carbonio?

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